LA PRUEBA DEL VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana)

 

 

¿QUÉ ES LA PRUEBA DEL VIH?

La prueba del VIH es la única forma fiable de saber si una persona está o no infectada por el VIH (virus de la inmunodeficiencia humana).

Las pruebas de diagnóstico del VIH que se emplean habitualmente son tests que detectan los anticuerpos que genera el organismo frente al VIH. Según el tipo de prueba se utilizan muestras de sangre o saliva.

 

¿CUÁNDO HACERSE LA PRUEBA DEL VIH?

Si cree haber tenido una práctica de riesgo (ver  más adelante, apartado “Quiénes deberían hacerse la prueba”) no debe esperar: acuda a su médico o centro sanitario (ver más adelante apartado “Dónde se puede realizar la prueba” ), donde tras valorar su caso, le explicarán en que consiste la prueba y si debe realizársela.

Un resultado negativo, siempre que la persona no haya tenido de nuevo prácticas de riesgo, significa que no se ha infectado. Los profesionales responsables de realizar la prueba valorarán si debe repetirse y cuando.

Si la persona se ha infectado con el virus, el sistema inmunitario tarda un tiempo en producir anticuerpos en cantidad suficiente para ser detectados por la prueba, y este tiempo no es igual para todas las personas.

El tiempo transcurrido entre la infección y la aparición de anticuerpos detectables se denomina "periodo ventana", y durante el mismo la prueba puede dar un resultado negativo, aunque la persona se haya infectado. Generalmente se tarda entre 2 y 8 semanas tras la infección en desarrollar anticuerpos detectables, y casi todas las personas los han generado a los 3 meses de la práctica de riesgo. No obstante, en algunos casos se puede tardar hasta 6 meses.

 

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE HACERSE LA PRUEBA DEL VIH CUANTO ANTES?

Porque en España un 25-30% de las personas con infección por el VIH desconoce su situación, y se estima que más de la mitad de las nuevas infecciones procede de este grupo de población no diagnosticada.

Además:

  • El diagnóstico precoz permite beneficiarse lo antes posible de un seguimiento médico, y acceder a un tratamiento eficaz que evita la progresión de la enfermedad, mejora la calidad de vida y aumenta la supervivencia
  • El diagnóstico precoz permite adoptar las medidas preventivas necesarias para evitar transmitir la infección a otras personas.
  • Las pruebas disponibles actualmente permiten detectar antes los anticuerpos, acortándose el período ventana.
  • Durante las primeras semanas después de la infección (fase que se denomina primoinfección) la infectividad es muy elevada.
  • La motivación para hacerse la prueba tiende a disminuir al pasar el tiempo desde el momento de la práctica de riesgo.

 

¿QUÉ TÉCNICAS SE UTILIZAN PARA DETECTAR LA INFECCIÓN POR EL VIH?

En la mayoría de los casos se usan las denominadas técnicas inmunoenzimáticas (EIA, ELISA) en una muestra de sangre. En caso de que el resultado sea positivo, con la misma muestra de sangre extraída se realiza una técnica más específica para confirmar el resultado, siendo el Western Blot el método más empleado.

El VIH también puede determinarse por métodos directos que incluyen el cultivo vírico, la determinación del antígeno p24 en plasma o suero y la demostración de genoma vírico mediante técnicas de biología molecular (PCR).

Existen también pruebas rápidas, muy útiles en situaciones que requieren un resultado inmediato.

 

¿EN QUÉ CONSISTEN LAS PRUEBAS RÁPIDAS DE DETECCIÓN DEL VIH?

Estas pruebas se denominan así porque el tiempo, desde la extracción de la muestra hasta la obtención del resultado, es menor que con otras técnicas. Su característica fundamental es que el resultado puede obtenerse en menos de 30 minutos.

No es necesario realizarlas en un laboratorio  porque son de fácil realización, al no precisar aparataje, y de interpretación subjetiva (la lectura no está automatizada). Un resultado positivo a estas pruebas SI requiere una confirmación posterior de laboratorio. Un resultado negativo no requiere confirmación, aunque puede ser necesario repetir la prueba más adelante.

Las pruebas rápidas emplean generalmente una pequeña muestra de sangre, que se obtiene de un dedo mediante un pinchazo con una lanceta, o saliva.

 

¿QUÉ SIGNIFICA UN RESULTADO POSITIVO DE LA PRUEBA DEL VIH?

Un resultado positivo significa que se han detectado anticuerpos contra el VIH, y que por tanto la persona se ha infectado con el virus. Es importante que la persona diagnosticada sea valorada  cuanto antes por el médico para que le informe de los pasos a seguir. El tratamiento antirretroviral mejora la calidad de vida porque evita complicaciones, y retrasa la progresión de la enfermedad.

Informarse acerca de la infección por el VIH le ayudará a cuidarse de la mejor manera posible, protegerse de reinfecciones y evitar la transmisión a otras personas.

Existen organizaciones de personas afectadas por el  VIH que proporcionan de forma gratuita servicios de información, asesoramiento y atención psicológica, y que ofrecen un espacio para compartir experiencias, expresar emociones, consultar sobre temas de salud y problemas derivados del diagnóstico, etc.

Se puede obtener información de forma gratuita en el siguiente enlace:

 

¿QUIÉNES DEBERÍAN HACERSE LA PRUEBA DEL VIH?

Cualquier persona, hombre o mujer, puede estar infectada con el VIH si ha tenido prácticas de riesgo, es decir, si se ha expuesto al VIH a través de relaciones sexuales sin protección o a través de la sangre.

Está recomendado hacerse la prueba del VIH cuando se encuentre en alguno de estos casos:

  • A todas las personas que lo soliciten
  • Si está, o piensa quedarse embarazada.
  • Ante cualquier sospecha de una exposición de riesgo:
    • Relaciones sexuales con penetración sin preservativo con una mujer o un hombre con infección por el VIH.
    • Relaciones sexuales con penetración sin preservativo con una o diversas parejas de las que desconocía si estaban infectadas o no.
  • Si ha padecido alguna infección de transmisión sexual: gonococia, sífilis, clamidiasis….
  • Si tiene una pareja estable y quiere dejar de usar el preservativo en sus relaciones sexuales.
  • Si  procede de algún país de alta prevalencia de VIH (>1%)
  • Si ha tenido relaciones sexuales sin protección con personas de países de alta prevalencia de infección por VIH.
  • Si es pareja sexual de una persona con infección por VIH
  • Si usa o ha usado drogas, inyectadas o no (también sus parejas sexuales)
  • Si es un hombre que mantiene relaciones sexuales con hombres (HSH). También sus parejas sexuales
  • Si ejerce la prostitución (mujeres, hombres y transexuales). También sus parejas sexuales y sus clientes
  • Si es una persona heterosexual con más de una pareja sexual y/o prácticas de riesgo en los últimos doce meses
  • Si ha sufrido una agresión sexual
  • Si ha tenido una exposición de riesgo ocupacional  al VIH
  • Si presenta signos o síntomas que le parece que pueden ser debidos a una infección por el VIH

 

¿DÓNDE SE PUEDE REALIZAR LA PRUEBA DEL VIH?

La prueba del VIH se puede realizar en los centros sanitarios de la red pública de forma gratuita y confidencial:

  • Centros de atención primaria (médico de familia).
  • Centros de atención especializada (hospitales y centros de especialidades).
  • Centros de planificación familiar.
  • Centros de diagnóstico y prevención de infecciones de transmisión sexual (ITS).

También se puede hacer en:

  • Farmacias: en algunas CCAA ( Cantabria, Castilla y León, Cataluña, Ceuta, País Vasco)
  • Laboratorios de análisis clínicos.
  • Organizaciones no gubernamentales (ONG).

Existen centros en algunas ciudades, generalmente centros de ITS, en los que la prueba se realiza, si se desea, de forma totalmente anónima,  y sin presentar ningún tipo de documentación.

Para saber dónde hacerse la prueba del VIH u obtener más información:

También puede consultar un listado de los centros por comunidades autónomas en la página web:  www.cruzroja.es/vih Se abrirá en una ventana nueva.

 

¿SE PUEDE REALIZAR LA PRUEBA DEL VIH SIN EL CONSENTIMIENTO DE LA PERSONA?

La prueba diagnóstica del VIH es voluntaria, y la confidencialidad de la información tanto en el sistema sanitario público como en el privado está garantizada por la Ley de protección de datos de carácter personal.

Las pruebas de detección de VIH sí son obligatorias en los siguientes casos: en las donaciones de sangre, plasma sanguíneo y productos hemoderivados, en los transplantes e implantación de órganos humanos y en las técnicas de reproducción asistida.

La Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la Autonomía del Paciente y de Derechos y Obligaciones en Materia de Información y Documentación Clínica, establece la emancipación sanitaria en los 16 años.

Si le han realizado una prueba del VIH sin su consentimiento puede pedir asesoramiento a: 

  • El defensor del pueblo, o a su equivalente autonómico en aquellas comunidades autónomas en las que exista esta figura.
  • Los servicios de atención al paciente, si es en el ámbito sanitario.
  • El Plan Nacional sobre el Sida o el correspondiente Plan autonómico de Sida.
  • Asociaciones con asistencia jurídica para casos de discriminación.

 

¿QUÉ PUEDE HACER SI SE HA EXPUESTO A UNA SITUACIÓN DE RIESGO DE INFECCIÓN POR VIH?

La profilaxis post exposición no ocupacional (PPENO) es una medida de prevención secundaria dirigida a evitar el desarrollo de la infección por el VIH tras una exposición accidental al virus fuera del ámbito sanitario, por vía sexual o parenteral.

Si ha estado expuesto a una situación de riesgo y no han transcurrido 72 horas desde la exposición al VIH, puede acudir, preferiblemente en las 6 primeras horas, al servicio de urgencias de un hospital, donde valorarán el riesgo y podrán aconsejarle iniciar un tratamiento preventivo con fármacos antirretrovirales durante 28 días, que podría evitar la infección.

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